El primer paso para ser Feliz es ponerse en marcha: Cambiar

Escribo estas líneas porque una persona me ha preguntado como puede salir de su infelicidad y de su dolor.

Bien, El tema es que en ese sentido estamos solos. Somos nosotros mismos quienes tenemos que aprender a vivir y comprender el sentido de la vida.

Yo mismo he estado muchas veces con dudas y con conflictos que me han hecho sentirme infeliz, pero más tarde (por decisión propia o por cambios en las circunstancias), todo ha cambiado y me he sentido feliz.

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Vivir con uno mismo es la lección más grande que tenemos que aprender, y luego, vivir con lo que trae la vida, porque trae un sin fin de cosas, generalmente a nuestro pedido.

Cada uno de nosotros es un mundo, tiene distintas condiciones y necesitamos más o menos cosas y condiciones para ser felices, pero en el fondo, la felicidad es algo que se puede aprender.

Si queremos sentir el calor del sol y ponernos morenos y disfrutar de la brisa de verano, cuando llegue el invierno no podremos hacerlo, a menos que nos vayamos a otro lugar más cálido o cercano al ecuador, o en el otro hemisferio.

Pero podemos hacerlo!
Podemos mudarnos, o viajar, o abrigarnos y decidir disfrutar del frío del invierno y de las cosas única que nos trae.

Como Verano e inviernos sucede con muchas cosas que no dependen de nosotros.

Muchas veces la clave está en las expectativas que tenemos de que algo suceda y que no acaba de pasar.

El problema es que no podemos ser felices si no se cumplen nuestras expectativas, pero estas no son realistas, por lo que no podremos ser felices.

Y aquí se abren los distintos mecanismos de compensación que podemos utilizar para ajustar nuestra sensación de felicidad.

Alguien me dijo: Cuando algo no es posible, en lugar de enfadarme por ello, me pregunto ¿Cómo puedo cambiarlo?

Y ahí está la clave: en lugar de centrarnos en una expectativa no materializada, nos centramos en cambiar algo para poder sentir la felicidad que buscamos, consiguiendo un objetivo, en lugar de viviendo en la frustración (aceptando y agrandando una frustración).

En todo ese proceso participa nuestro intelecto de distintas maneras, y también nuestras emociones.
Y en ese proceso, podemos descubrir que nuestras emociones pueden jugar en contra o a favor nuestro, decidamos lo que decidamos, da igual.

Lo mejor de todo es que cuando nos damos cuenta de todo esto, nos hacemos dueños de este mecanismo y podemos cambiarlo. Y eso nos puede sacar de la frustración , ansiedad y llevarnos hacia el camino de la felicidad.

La felicidad es un estado mental, es una decisión, y es la consecuencia de la alineación de nuestros actos, nuestro pensamiento y emociones y la gestión inteligente de lo que sucede y de lo que hacemos.

Alguien me preguntó ¿Cómo ser feliz?
Y yo le respondí que tenía muchas posibilidades, porque la felicidad es como el resultado de un examen.
Pero es un examen en el que tu estableces las preguntas, las respuestas, y la nota necesaria.

Tu puedes decidir que no eres feliz si no estás hermosa, pero si no hacer nada para acercarte a ese ideal, no podrás ser feliz.
Quizá hay cosas que necesites cambiar, y si no puedes cambiarlas, concentrate en las cosas que sí puedes cambiar, como por ejemplo la valoración de quién y cómo eres.
Tu puedes cambiar el examen, tu corriges el examen, y tu decides si con esa nota apruebas o no.

Se que está desmenuzado y puesto muy simple, pero es así.

Hay algunas cosas que debemos trabajar, como la aceptación, la determinación, la resiliencia.

Y en todo ello, es muy útil tener una imagen de la vida y del mundo, y de uno mismo, con la que puedas trabajar y que te sea útil para avanzar en este proceso.

La clave es darte cuenta de tu capacidad para cambiar todo en ti y en tu vida, y por lo tanto, que puedes llegar a ser lo que quieras, simplemente cambiando tu forma de pensar.

En las mismas circunstancias, yo puedo decir, me aburro y necesito entretenerme, o puedo decir, que bueno que tengo tiempo para descansar y pensar.

Las personas más exitosas, son personas que deciden sobre sí mismos, y aprovechan el tiempo y los recursos que tienen, y no se enfocan en los que no tienen, si no que se concentran en generarlos, o cambiarlos, sin estar frustrados.

La peor de las depresiones la puedes transformar en una gran motivación para hacer cosas.

En el fondo, como al principio te decía, solo depende de ti.

La vida es  un regalo, un laboratorio maravilloso, que nos permite comprobar en cada instante lo alineados que estamos con nuestra alma o con Dios o con lo divino, o el infinito, o lo alienados que estamos de nosotros mismos, lo que da lugar a perdernos en nosotros mismos y en el mundo.

Pero todo lo que necesitas es decisión , persistencia y algo de sabiduría para decidir hacia dónde caminar y como hacerlo, y esto se puede adquirir.

Podemos aprender de nosotros mismos, podemos aprender de los demás. Podemos aprender de los buenos y malos ejemplos, y podemos pedir ayuda al universo.

Y llega. La ayuda llega, tienes que pedir y dar permiso para que se manifieste, y luego aceptarla y ponerla en marcha.

Espero que esto te haga ver que tienes muchas más posibilidades de cambiar tu vida, cambiando tu, que esperando a que cambien las cosas.
Cualquier cosa puede ser un drama, una aventura o una anécdota, y sólo depende de lo que tu decidas que es y de cómo relacionarte con ello.

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La libertad, aceptada

Te voy a contar un secreto: Es algo que descubrí hace unos años, y la verdad es que me sorprendió.
Yo tengo una vida muy mediatizada por la agenda de trabajo que tenemos y es muy facil caer y vivir pensando en que ese trabajo y esas obligaciones y esos roles y esas cosas vienen de fuera.

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Durante un tiempo tuve un conflicto y me puse “rebelde” y empecé a luchar contra lo que hacía (sin dejar de hacerlo, ya que tiene un caracter alimenticio, tu me entiendes.)

La cuestión es que creí durante mucho tiempo que yo no hacía lo que quería, que no me organizaba como yo decidía o que no era autónomo, y que se yo que más cosas.

Durante un tiempo que estuve rebelde, me fui observando y comprendí que al final todo acababa como yo decidía, que yo acababa haciendo o dejando de hacer lo que quería hacer o lo que no quería hacer respectivamente. Y al final me di cuenta de que siempre hacía lo que quería. Que el universo me sostenía y mantenía y me daba los recursos para que pudiera hacer lo que quisiera.

Y lo que es peor, que eso ya estaba pasando, al mismo tiempo que yo creía estar mediatizado y limitado por mis circunstancias, mi agenda, y mis ocupaciones. (Que eran todas ellas también elegidas por mi).

Cuando me di cuenta de que yo hacía lo que me daba la gana y en general cuando me daba la gana, se me acabaron los argumentos para la rebeldía, y comencé a desmontar esa pose y a fluir mejor en mi vida.

Aprendí a fijarme con más atención en mí y en que cosas quería hacer, a ser más claro conmigo, a elegir mejor y a ejecutar mejor mis cosas.

El resultado es que soy libre!

Sigo mediatizado por una agenda que me mantiene distraído, y me esfuerzo en mantener mis objetivos para lograrlos, ya que los he elegido yo.
Y no hay nada en mi vida que no sea lo que yo establezco.
A veces lo descubro unos días o meses después, pero en general así es.
En definitiva, me he dado cuenta de que vivo donde elegí, vivo como decido y hago lo que elijo cada día. Soy responsable de mi vida y eso me hace muy feliz.
Y francamente creo que eso le pasa a todo el mundo, solo que no se han dado cuenta (todavía).

Hay realmente pocos humanos que tengan una vida de esclavitud en occidente, o con un teléfono en la mano.

Seamos francos, tenemos la posibilidad de elegir casi todo en nuestra vida.
Toma tu libertad y acéptala.

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La resistencia la resiliencia, la renovación y el agua fría.

La resistencia la resiliencia, la renovación y el agua fría.
O como prepararse para un cambio.

Recientemente hemos tenido una jornada (dos días y medio) de convivencia en Akhara, A Healing Place.

Los resultados han sido dispares y muy reveladores, y para mi cada vez más extraños.

La mayoría de personas han tenido una experiencia confrontadora, está claro que no están hechos para el campo, ni para los cambios.

También mis fuentes de datos son diversas y muy diversas las experiencias que han recopilado.

Yo me he dedicado a saludar a las personas que reconocía o a reconocer a las que me saludaban, además de resolver marrones y problemas. La experiencia que tuve fue excelente, agradecimientos, reconocimientos y parabienes.

Otra de mis fuentes se dedicó a cocinar y servir comida, la experiencia que tuvo fue la de humanos que se cuelan en la cola, que se ponen nerviososos por la comida o se alteran si no les llega…

El sitio funcionó bien con 100 personas, para nosotros es una prueba de concepto que venimos probando varios años en verano, está claro que no funcionaría en otras circunstancias climáticas, pero aún así las personas no saben adaptarse al frío o a la incomodidad, y eso es algo que me preocupa, no por mi, si no por ellos.

Si sucede algo gordo, una guerra, un evento carrintong, o un terremoto y las vías de comunicación colapsan se daría desabastecimiento, perdida del fluido eléctrico y falta de suministros básicos que finalmente derivarán en escasez y retroceso a la edad de piedra.

Pocas personas podrían sobrevivir, y menos estar cómodas en ese supuesto.

Me preocupa, porque aunque soy positivo con respecto al futuro de la humanidad, veo que los que quedan no están preparados para nada para un cambio, digamos, leve. Qué no nos pasará si pasa algo grave.

Sacar a alguien de su cómoda rutina del cochón y almohada en una habitación formateada mediante un paralelepípedo, con calefacción, agua caliente y demás… será misión imposible cuando lo trasplantas al campo.

Unas personas llegaron a decir que se iban porque no había un espacio donde estar, cuando las calmamos para que descansaran y se volvieran a sus casas al día siguiente, para evitarles otros 600km de viaje, las encontré en casa en el espacio, tumbadas en el sofá viendo la tele.

Es la comodidad la que hace que los humanos se ablanden, muchas personas ni han intentado ducharse con agua fría, en un entorno que invitaba a ello. Unas duchas al aire libre sin miradas ajenas, privadas, pero en la naturaleza y en unos días de calor.

Otros por lesiones de rodilla se resintieron con las cuestas y los caminos irregulares.

El hombre ha llegado a la luna, llegará a Marte, pero no puede abandonar su salón.
Esta es la situación de la humanidad del primer mundo, mientras que en el tercer mundo aspiran legítimamente a poder tener el derecho del derroche de agua y luz que tenemos en el primero.

Si pasara algo que hiciera que nada eléctrico funcionara, podríamos todavía elevar agua para ducharnos con la bomba de ariete.

Adaptaríamos nuestro horario al horario solar e iluminaríamos con lámparas de aceite y de cera.

¿Puedes vivir sin electricidad? ¿Puedes vivir sin comodidad?
Piensa en ello y reflexiona, sobre las cosas que te atan.

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Vivir en la ciudad perjudica tu salud

Echándole un ojo a este artículo, cuyo título es:
Tener vecinos perjudica la salud

Tener vecinos perjudica seriamente la salud


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Y bueno, cuando vives en un pueblo de 12 habitantes censados, y vas a trabajar o de visita un día a la ciudad (digamos Barcelona), te das cuenta de la presión que ejerce el gentío…

Estuve paseando por las Ramblas, y quedó muy claro, que la muchedumbre de turistas, descendía por ella, una marabunta, grande, densa,  a pesar de ello pude disfrutar del paseo (siempre más a la ida que a la vuelta, por ir a la contra y haber más gentío).

Cuando te acostumbras a estar solo, a vivir en el campo, los sonidos, son información, no ruido. Los olores son regalos, el cielo es un diálogo y una advertencia, y la tierra es una declaración y una expresión de arte.

Dándote la oportunidad de vivir contigo, aprendes mucho de tí y de porque eres como eres y como funcionas internamente. Obviamente hay que trabajarse, hace falta hacer Sadhana (tener una disciplina) y tener claras algunas normas para poder mantenerte.

Cuando te permites escuchar, aparecen más sonidos, y más estímulos, y va emergiendo una capa de información que no solemos atender en otras circunstancias.

En ese ambiente y si te has librado de tus propios ruidos puedes disfrutar del flujo de la vida.

Así pues, cuando vives en sociedad, especialmente en las grandes colmenas de la ciudad, sucede lo contrario, por propio mecanismo de supervivencia, necesitas apagar esa información excesiva e inútil y nos hacemos sordos (y ciegos) a esos estímulos.

Hay muchos estudios que avalan ese comportamiento defensivo, sucede como respuesta al estrés de estímulos y al exceso de información.

Mientras en el campo un vecino es alguien y puede ser un aliado, un amigo, o un enemigo, en la ciudad, es más normal que sea un número.

Nuestra mente no puede procesar tantas interacciones profundamente, y por lo tanto, se reduce la profundidad, para poder atender a la cantidad de estímulos.

Pero como aún así no podemos con ello, nos apantallamos y nos protegemos de ellos.

Particular atención merece el capítulo de ruidos, ya que convivir con vecinos, significa convivir con sus ruidos, familias, discusiones, basura, emisiones, olores.

Recuerdo perfectamente un día viviendo en casa de mis padres, una vecina hizo sardinas, y como los extractores de las cocinas vertían su extracción al patio de luces del edificio, pues olía TODO el edificio a sardinas!
Y cosas así, como cuando un vecino decide escuchar su música favorita a todo trapo, no te queda otro remedio que escucharlo y disfrutar de su selección y desear que no se alargue mucho.

En un documental sobre Ayurveda, aparecía un doctor ayurvédico mostrando unas tablillas con inscripciones antiquísimas, y mencionaban discusiones que tenían los expertos de hace unos miles de años, acerca de que la nueva (entonces) tendencia a vivir agrupados en ciudades, iba a traer nuevos problemas, y nuevas enfermedades.
Tal cual, y eso que las ciudades de entonces no llegaban a 10.000 habitantes en la mayoría de casos.

Así pues, vuelvo a repetiros: ¿Vale la pena tanto esfuerzo para seguir viviendo en la ciudad?
¿A pesar de tu salud?
¿A pesar de tu economía?

¿Cual es motivo profundo por el que las personas viven en las ciudades?

¿Hasta que punto estamos sirviendo a nuestro guión o es un guión ajeno?
Yo siempre viví en ciudades, luego en pueblos y ahora en el campo, he ido reduciendo mi exposición.

De todas formas también es una compensación al hecho de que cada fin de semana estoy en contacto intenso con un grupo de 10 a 30 personas, y eso requiere un descanso. Como dicen en México: se engentó.

En cualquier caso, aprende una cosa: puedes vivir la vida que desees, pero si la haces coincidir con la que necesitas, será mucho más fácil, prospera, sencilla y completa.

Un gran abrazo.

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Buscando un Drone

Ayer me pasó una de esas cosas que me pasan de vez en cuando y que me dan un punto fuerte al que agarrarme. Me demostré que soy capaz de todo (físicamente en este caso) y conseguí mis objetivos.

Os comparto mi última aventura.
Aquí van las fotos y algún video (tardan en subir y no están todos) que he subido para documentar el texto que os mando…
https://photos.app.goo.gl/xtvZrZjf9rpWtHiM7

Hoy me ha pasado algo que me ha dado mucha confianza en mí.

Tengo un Drone magnífico  y lo llevo a sitios naturales para sacar videos y fotos bonitas.
Hoy estaba con Nam Gobind Singh, he salido de la autovía después de hacer unos recados en Guadalajara.

Bien, despegamos, con una batería usada (no estaba a tope), y llevo al dron hacia su destino. Cuando atraviesas el valle de Valdenoches, desde Guadalajara, hay dos montañas una a la izquierda y otra a la derecha de la autovía. Pues fui a visitar la de la derecha, lo llevé lejos, unos 1000 metros quizá algo más. Y de repente lo llevé para ver la cara interesante de la montaña, que tiene una parte inaccesible, con una subida vertical y una falda de rerrubios sueltos, que no son estables.

Bueno, pierdo el control porque al llevarlo al otro lado, se interrumpe la comunicación y pierdo el video, y dejo de saber dónde está.

Ok, pánico, drone lejos, fuera de la vista, sin posibilidad de darle órdenes, y sin saber donde está o si puede aterrizar o no.

Cogemos el coche, y subimos rápido por una pista forestal que disfrutan unos cuantos ciclistas y gente que viene a pasear o a correr con perros, un sitio muy bonito, y muy especial, me recordaba a Valencia (rebalsadors), o a California.

Tardamos más de 15 minutos, puede haber pasado cualquier cosa, no tengo ni idea de si estará cerca o no. Llegamos a la parte superior a unos 2 o 3 kilómetros de la zona de vuelo.

Atravesamos esa llanura superior (el tope de la altura de esta montaña, que se ha mantenido a pesar del hundimiento karstico del valle por el que va la autovía). Tengo que recorrer esta llanura a toda velocidad, para tratar de llegar con el dron en el aire. Descubro el camino que va por el lateral y lo sigo con premura, aplastando con una de las ruedas el trigo sembrado, que está verde y maravilloso.

Llegamos al final de la llanura, y se acaba l aposibilidad de avanzar con el coche, tomamos una senda ascendente y vamos rápidamente por ella.
Coincidimos con un corredor que ha subido por una senda, mientras nosotros hemos subido por la pista forestal.

Nos informa de que por donde estamos mirando no hay nada, sólo una gran caida vertical. Y decido bajar al valle para buscar el dron desde el valle.

Tomamos el coche y recorremos en sentido contrario la plantación de trigo, para tomar un camino que nos lleve al valle.

Lo recorremos rápidamente, hasta que encontramos un punto lo bastante cercano al punto donde estábamos mirando desde arriba.
Seguramente hay unos 300 metros en horizontal, y se presenta una falda de montaña de derrubios que se han ido acumulando a lo largo de siglos, el sitio es bonito y la subida bastante escarpada y el terreno poco firme, suelto, aunque con vegetación de la que abusamos para sujetarnos, pisar, apoyar e ir escalando con una buena pendiente.

Vamos subiendo con bastante esfuerzo, hasta una altura donde la primera pendiente, da paso a otra pendiente más blanca, con más arena y trocitos meteorizados de piedra, que genera una pendiente más inclinada y menos estable.

Subimos hasta más o menos media altura y la cosa se va poniendo más difícil.

Llegados un momento, Nam Gobind y yo nos separamos, y el va hacia el oeste, y yo sigo hacia la cima.

En cierto modo le pido que baje porque ya es dificil muy difícil subir, y no llevamos equipo para este ascenso.

Todo esto entre jadeo, cansancio, desesperación por encontrar el drone.

Yo llevaba en la mano el dron y el table que hacía de brújula localizadora, y guiado por la orientación del mismo, voy subiendo y subiendo hasta que llego a la zona vertical, donde un estrato rocoso, bastante meteorizado, remata la falda más pronunciada de la montaña, y ya estoy en zona alta.

De perdidos al río, ya he subido tanto y el descenso sería tan difícil que es mejor seguir subiendo.

Localizo una zona por la que se puede transitar, coloco el tablet en el bolsillo de mi sudadera, y el mando en la capucha, y sigo ascendiendo.

Con bastantes posibilidades de caer, al final consigo hacerme a cuatro patas con el paso, y asciendo, coronando esa zona que tiene su propia falta de derrubios. Al final llego con dificultad al tope de la montaña, y retomo con una senda el camino hasta el lugar por donde estuvimos al principio.

El tablet sigue indicando el lugar donde no acabamos de inspeccionar a tope, y me voy descolgando por una falda casi arenosa blanca donde hay poca vegetación.

Y al final tras más de un susto, aparece el drone, casi en el borde al abismo, por este lado si que tiene una buena caída.

Me descuelgo hasta el aparato no sin maldecir, bendecirme, y protegerme con lo posible. En el último ascenso encontré dos palos que me salvaron y me permitieron coronar, y con estos dos palos clavándolos en los conos de arena voy avanzando mientras desciendo hacia el abismo.

Finalmente llego a donde está el dron, y lo recojo, ahora toca lo más difícil, subir con los palos y el drone sin caer al abismo que tendo delante unos centímetros.

Consigo volver a coronar por esa ruta, y al final llego a zona segura, y me siento a degustar la victoria.

Ahora tengo dos alternativas, descender por la vía rápida, una senda cercana que nace en una carrasca, una encina, tal como me indicó un paseante al principio. O tomar la larga llanura y recorrer varios kilómetros por ella y luego el largo camino hasta el coche.

Elijo el lado fácil, ya ha sido bastante por un día como para volver a arriesgarse y la caída con el drone a cuestas puede perjudicarle.

Desmonto las hélices y lo coloco colgado de uno de los palos, a mi hombro, las hélices con el tablet en el bolsillo de la sudadera, y en la otra mano, el otro palo.

Inicio el largo camino que me lleva más de una hora de descenso por el camino empinado que da acceso a la llanura superior.

A lo largo del ascenso y antes de saber si todo iba a salir bien o no, grabo varios vídeos y saco algunas fotos para documentar el tema. Y lo enlazo con el tema que estuve enseñando el otro día: los 7 pasos a la felicidad.

El primer paso es el compromiso.
El compromiso genera carácter.
El carácter te da dignidad.
La dignidad te lleva a la divinidad.
La divinidad te da la gracia.
La gracia te da el poder del sacrificio.
El sacrificio, te da la felicidad.

Cuanta razón, y cuán cierto.

Durante el proceso, penoso, laborioso, peligroso, y sobre todo lleno de incógnitas, uno tiene que basarse en su compromiso y carácter. Es difícil comprender todo sin conocer el resultado, pero podemos ver el propio proceso como esa búsqueda de resultado.

Sin ese proceso no hay resultado, sin ese compromiso no podríamos aspirar al resultado. Lo más fácil es dar el drone por perdido y listo.

Pero gracias al compromiso, alimentado por los indicios de ubicación que daba el tablet, fue alimentando el proceso que me llevó a coronar una montaña por el lado más difícil.

Es cierto que no era un 8k en el Himalaya, seguramente una simple montaña en la que subí 100 o 200 metros en vertical, pero por un lugar francamente difícil. Y lo conseguí.

Ahora una vez lograda la hazaña y sobretodo conseguida la misión: encontrar el drone. Queda la reflexión y tenía que aprender del proceso.

Cometí varios errores:

El primero lanzar el drone con una batería a medias.

El segundo, llevarlo hasta un lugar que pierde la comunicación, y sin visión directa del mismo.

El tercero, al buscar el drone en la parte de arriba, haber explorado más el lugar, ya que estaba arriba, tal como mi intuición y el sistema me indicaba, pero por no explorar bastante, pasé al plan B.

El cuarto error, fue no dejar las llaves del coche en el coche, ya que Nam Gobind podría haber subido a recogerme a la cima. El estuvo más de una hora esperando en el coche tras descender, mientras yo atacaba la parte más difícil del ascenso. En realidad me alegro, porque no me imagino a Nam Gobind salvando las cárcavas del camino hacia arriba. Pero dejar las llaves del coche en el coche habríam posibilitado más cosas, como ir a pedir ayuda o cambiar de posición.

Quinto error, no subir con una batería extra. Ya que habría  podido volar el drone hasta zona salva, como el coche por ejemplo, sin tener que cargarlo.

Sexto error, subir por la zona peligrosa sin equipo, un par de palos desde el principio me habría acortado mucho el ascenso y me habrían evitado ir a cuatro patas y reptando una buena parte del camino.

Séptimo error no haber llevado agua para un ascenso tan difícil, y no haberme puesto los guantes que llevaba en la sudadera. Me habría ahorrado pinchazos, y el agua me habría dado un respiro.

Pero como todo se coronó con un final feliz.
Encontré el drone y lo recuperé en buen estado.
De tanto esfuerzo, respiración y jadeo, mis pulmones se han casi curado del catarro que tenía, y una gran vitalidad me invadió, a pesar del extremado cansancio.

No escribo esto para darme importancia, si no para recordarme que cada día  uno tiene la oportunidad de establecer un compromiso y cumplirlo. Sólo espero que Dios me dé cabeza para no pasar por muchos compromisos así de cansados y de peligrosos.

Una cena al llegar y a descansar.

He dormido fenomenal y hoy es un nuevo día, remato este texto y a volar otra vez más veces el drone.

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El drama de la vida

Cuando te das cuenta de que va la vida, ha pasado ya un buen rato, y has dejado unos cuantos jirones en el camino.

La vida es un drama. Es un drama maravilloso cuando va saliendo como deseas, y es una mierda de drama, cuando te pierdes en el ruido y nada sale como esperas.

Una amiga me dijo el otro día: me fastidia el exceso de compasión y por otro lado, quiero que me dejen en paz cuando estoy vulnerable y no  me lo permiten y me dicen: te comprendo.

Y eso me removió, me impactó, me gustó y me disgustó, y todo al mismo tiempo.

Otra persona muy querida me mandó el video de Lady Gaga en la canción Shallow de Ha nacido una Estrella, película protagonizada por ella misma y Bradley Cooper, que es un drama completo. Magnífica película, muy buena la música, interesante historia, aunque triste, y guau, bajón total al final, bajón por él, y subidón por ella.
Un drama completo.
Hacía tiempo que no veía un drama tan convincente fuera de mi vida.

Y siempre vuelvo a lo mismo, como un perro haciéndose la base para dormir en las altas hierbas…

A lo que vuelvo es ¿Cómo es posible que todos tengamos dramas así y sigamos viviendo?
¿Cómo conseguimos interactuar?
¿Porque la gente no se cae a pedazos?

¿Que nos permite vivir la vida, a pesar del drama?

Algunos se iluminan, otros se flipan, otros se llenan de orgullo al conseguir hacer florecer sus proyectos o su familia. Otros se enfadan con la sociedad y viven con el ceño fruncido, o en su cueva.

Tengo la suerte -y la desgracia- de conocer muchos dramas, y todos suenan más convincentes, incluso, la mayoría más convincentes que mis pequeños dramitas de día a día.

Me alegro de que puedan continuar, yo a veces no puedo, a veces me rindo.
Que bien que todos en la compañia de los santos puedan elevarse y cantar y comer alegres, a veces no entra el bocado, ni la mirada.

Pero a pesar de esos pequeños ataques voy flotando, voy viviendo y cosas van pasando.
Yo me pregunto si será que en esos momentos estoy vulnerable o si alguien me lo permite.

No tengo claras muchas cosas pero sigo aprendiendo. Y algo que aprendí es que por largas que sean las sombras, cuando te elevas las puedes ver como lo que son, sombras en el suelo o en la pared.

Ojalá que no se me vuelva a olvidar.

Deseo que tengais paz y podáis disfrutar de vuestro drama sin que os consuma, recuerda que estamos para otras cosas también.

Un abrazo, y cepillaros el pelo de vez en cuando, que relajará la tensión (o no) y esos ojos mareantes, y ese rostro hermoso, enigmático dará la magia que tiene (o no).

Que se nos pase la nube, mientras vemos el discurrir del tiempo en general y lo disfruteis.

Sat Nam

 

 

 

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La polarización, las libertades y tomárselo personalmente

Me hago viejo, cada vez soy más intolerante con los intolerantes.
Tengo amigos, alumnos, vecinos, clientes, proveedores, y hasta funcionarios que llevan mis asuntos que tienen ideas distintas a las mías. Perfecto! Viva la diversidad!

El problema es que cuando se abre el debate de las ideas, hay unas que no se pueden mencionar y otras que si, que son legítimas y son mejores claramente a las demás.

Pero cuando estás en el grupo de las ideas que van contra corriente, cuesta más nadar.

Una de las cosas que tengo muy claras es que las personas vivimos nuestro drama e interpretamos nuestros papeles que nos van llegando y van cambiando, según la música del libretto.

Algo que no vemos con claridad es que nuestras actitudes son en gran medida producto de la polarización del medio actual, y no hablo de la política, esa es sólo una faceta de la polarización, es una polarización energética, completa.

Aquí teneis una imagen de la posición de los astros a día de hoy (hace un par de horas como mucho), vereis varias cosas:

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Una de las cosas que se aprecia es que TODOS los planetas están en un sólo lado: Polarización.

La estadística y el sentido común nos dicen que puesto que los planetas giran alrrededor del sol, se deberían ir distribuyendo a lo largo de sus órbitas de forma pareja, y en algunos momentos algunos coincidirán cerca de otros, pero luego volverán a seguir su órbita.

Lo que vemos ahora es una GRAN CONCENTRACION en un sólo lado. Lo que crea (incluso visualmente) un desequilibrio.

Y ese desequilibrio nos afecta, polarizando todo lo que experimentamos, nuestra vida se vuelve más polar y es fácil caer en el juego de buenos y malos.

Ya vivimos las cruzadas y otros tiempos tremendos.
Pero la ventaja es que ahora tenemos más herramientas para comprenderlo.

Somos seres conscientes (se nos supone) y podemos mejorar la comunicación, comprendiendo que todo está muy polarizado.

TRUM, VOX, PODEMOS y otros fenómenos son producto de esta polarización.
Lo triste es que dentro de las familias estemos cayendo en el juego y separándonos.

Es una pena no poder hablar sin que el otro reaccione (y que nos hace reaccionar a nosotros) y así sucesivamente.

 

Cuando perdemos la libertad de hablar si escandalizar (o escandalizando), perdemos todas las demás, porque al callar, dejaremos de poder criticar, juzgar, protestar y demás.
Proteger las libertades y derecho cercenando la libertad de otros para hablar o comunicar nunca es un buen principio, y hay demasiados casos en los que el bien mayor no resulta ser tan bien, ni tan mayor.

Todos somos amor y lo tratamos de experimentar de mil maneras. Lamento que no podamos ser más completos, pero lo que hay es lo que tenemos.
Vamos a ser más conscientes y a evitar polarizarnos nosotros también.

Un gran abrazo!

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