11.29.09
Thanksgiving – el día de acción de dar gracias
Acabo de leer el primer post del blog de mi madre, y me ha encantado, porque precisamente unos días atrás yo estaba pensando en ello.
Trata sobre el día de Thanksgiving o el día de accion de gracias.
Es un concepto muy elevado: Dar gracias por lo que se es, y por lo que se tiene.
No creo que haya otra cosa más elevada salvo el servicio y la compasión.
Mi comentario básicamente era que el que haya esa elevada conciencia de dar gracias tan generalizada como para institucionalizarlo en un día oficial es algo maravilloso. El problema de los rituales es que olvidamos la causa básica y esencial de su génesis. Y Carol habla en su post del origen de esa fiesta.
Dar gracias nos pone en situación frente al universo, nos sitúa y nos permite tener una perspectiva realista y no egocéntrica. Nos ayuda a darnos cuenta de que todo en el universo es una relación.
Podemos ver claramente a una persona elevada cuando da gracias, porque reconoce el poder del otro y valora su acción, sin embargo cuando actuamos con desdén e ignoramos al otro o lo humillamos estamos haciendo lo propio con nosotros mismos y con nuestro poder.
Al final todo es perfecto, porque el universo lo compensa todo, pero el dar gracias no facilita el jugar esa partida y permite que reconozcamos la realidad.
Cuando damos gracias el universo al ser reconocido, nos reconoce y eso nos da el poder de ser co-creadores de nuestra realidad.
La co-creación es la aplicación de la consciencia a la creación, y a partir de ello podemos llegar el infinito mismo, porque en ese estado de conciencia, fluimos por el infinito y este fluye por nosotros.
Recordamos a muchos santos que fueron martirizados o que simplemente hicieron cosas, sin embargo no recordamos a los que los martirizaron o les pusieron trabas.
Qué pena que en este país no tengamos como cultura, como sociedad esa idea de gratitud, agradecimiento y reconocimiento como para tener un día de dar gracias. Así que hagamos que cada día sea nuestro día de dar gracias.
11.26.09
Productividad y encontrando la razón de ser
Hace ya un tiempo que mi vida está llena de compromisos, eventos y tiempos muertos que he comprometido.
A veces ir a la radio, otras dar clases a alguien que lo pide, otras veces simplemente ir de un sitio para otro.
Pero muchas veces esos tiempos y esos eventos son grandes excusas para ausentarse de uno mismo. No es lo mismo (que diría Alejandro Sanz) estar en uno mismo, que estar a todo, no es lo mismo.
No es lo mismo tratar de contentar a todos, que cumplir con todo y estar contento. No es lo mismo.
Vale que tenemos un montón de compromisos externos con los que tenemos que lidiar. Vale que tenemos un montón de pájaros en la cabeza a los que queremos alimentar. Vale que somos seres de luz y no tenemos más que encenderla y expresarnos.
Pero no es lo mismo vivir tu vida, que vivir en tu vida.
Si no somos nosotros mismos y si TODO los que hacemos no sirve a nuestra esencia, no podemos entregar lo mejor de nosotros mismos.
Y a su vez, si no estamos presentes en nuestra relación, nuestra vida sólo es el decorado de nuestra neurosis, en lugar de ser el campo de juegos donde se desarrolla nuestra actividad creadora.
El tema de las prioridades es fundamental y nuclear, y tiene mucho que ver con lo que uno mismo es, lo que cree que es y lo que decide que es.
Recientemente he entrevistado a Mukta Kaur (pronto publicaremos la entrevista, cuando acabemos de editar el audio de la entrevista), y una de las cosas que ella decía que eran claves para lograr la salud -simplemente eso, la saluda, y nada menos- es el compromiso con uno mismo y la priorización de cosas.
Hacer sadhana, hacer ejercicio, meditar, estar con uno mismo, en lugar de entregarnos al entorno, para lograr nuestra aparición en las multiples escenas en las que participamos.
Ayer mismo tuve una entrevista con la coach Gema Martinez, que me ayudó a hacer una buena poda de ideas y selección de proyectos. Si uno no consigue ver y destacar cual es la idea nuclear, corre el riesgo de perderse en un mar de ideas accesorias que van surgiendo a su alrrededor, o en el peor de los casos, alrrededor de nada.
A veces construimos una vida maravillosamente descrita y decorada alrrededor de la nada, como un atolón hueco del pacífico, donde en el mejor d elos casos hay un lago interior de agua salada y unos cocoteros, pero no hay realmente nada mas.
Yo no quiero que mi vida sea como un atolón. Siempre h esentido que tenía una montaña dentro de mi que tenía la fuerza para expresarse y para manifestar mundos enteros, pero tampoco basta con tener una creencia, hayq que pasar a la práctica. Y la práctica es que ahora mi vida es como la de un atolón.
Así que en ese proceso de poda hay que llegar a la raíz y encontrar el tronco principal, seguir las distintas ramas y decidir qué es nuclear y qué es importante, y salvarlo. Y el resto, la gran periferia (a menudo sólo las últimas hojas, aunque a veces también algunas grandes ramas secas) deben ser retiradas.
Siempre he sido contrario a la poda, al menos tal como la he visto practicada (casí diría ejecutada) por el ayuntamiento de Madrid, pero no, si uno observa, los árboles siguen utilizando algunas ramas y dejan de utilizar otras, ramas que por la razón que sea han dejado de ser funcionales. Esas han de ser retiradas.
Para poder transformar nuestro paradisíaco -pero vacío- atolón interior en una montaña, sostenedora de un poderoso y nutritivo bosque vivo, hay que eliminar algunas ramas, las que ya no funcionan. Esas ramas en nosotros los humanos, son tendencias, ideas, patrones de conducta y formas de decisión reactiva que lejos de construirnos nos destruyen, nos alejan de nosotros mismos.
Nos solemos concentrar en decorar el exterior para proteger el interior, incluso de nosotros mismos, al final aparecemos siendo eso: un hermosos paisaje rodeando un agujero enorme: un atolón.
Hay personalidades que son más proclives a ello, pero como hablaba en el post anterior, la mente especulativa nos ayuda un montón, y mi mente, la que yo he entrenado y la que gracias a mis experiencias, traumas y decisiones se ha hecho a sí misma, ahora está haciendo de mi un atolón. Se resiste a ser podada, insiste en mantener ramas que no sólo están secas y no son operativas si no que se cayeron por sí solas hace tiempo.
Solución: sadhana a saco, limpieza de mente, simplificar la vida al máximo, reducir los compromisos y cumplirlos y vivir en economía de guerra que nos permita eliminar todas las distracciones, los flirteos y las mariconadas para dedicarnos a lo básico, lo esencial y la clave de nuestra vida: Ser nosotros mismos, los experimentadores de la naturaleza en lugar d elos experimentados.
Si eres un atolón, saluda a tu agujero, nos veremos cuando nuestras respectivas montañas nos den la perspectiva para reconocernos, hasta entonces disfruta de tí mismo y no dejes que nada te saque de tu centro.
Sat Nam
11.20.09
La realidad y la mente especulativa
Tengo varias toneladas de defectos pero uno de los que despunta sobre los demás es que mi mente imagina posibilidades y se escabulle de la realidad explorando las infinitas posibilidades.
La especulación dicho llanamente es eso de: ¿y si…?
Cuando dejamos algunos resquicios con posibilidades que se desvían de los planteamientos iniciales o de nuestras premisas morales, éticas, etc. Surgen las turbulencias y con frecuencia nos llevan.
En el cine se ve mucho eso de “echar una canita al aire”, en España es una expresión que significa tener sexo con otra persona distinta de aquella con la que estamos comprometidos. El propio planteamiento de la palabra compromiso es erróneo, porque no hay posibilidad de error. Cuando el compromiso es interno, es real es con uno mismo, hay conciencia, sabiduria y decisión.
Cuando el planteamiento es que el compromiso es externo, hay hueco para que la mente especule, y ahí es donde empiezan todos los problemas.
No se trata de tener o no tener sexo, se trata de saber que es lo que quieres y tener el gobierno de tu ser, o bien ser gobernado por la mente especulativa.
La mente necesita tener una parte especulativa, es parte de su función, detectar problemas y proponer soluciones, y también explorar las posibilidades de nuestra vida. Para poder prosperar y crecer aprovechando las oportunidades que el entorno ofrece.
Pero a menudo la mente especulativa, cuando no tenemos claros los límites, cuando nuestro compromiso no es real, nos tuerce y nos lleva a rincones insospechados. En los últimos años por motivos de trabajo viajo bastante por carretera, y por lo que he visto, en España hay esencialmente un puticlub (hay palabras más finas pero son menos claras), cada 25 Km de carretera. A menudo en las vías principales cada 10Km. Eso me ha hecho pensar.
¿Porqué las personas necesitan coger el coche y visitar un lugar “retirado” para desahogarse? ¿Porqué no nos podemos desahogar en nuestro entorno? ¿Necesitamos liberarnos de nuestro cliché habitual para relajarnos?
Si eso es así, es simplemente porque no tenemos compromiso. Y eso no es malo, no sería un problema en sí mismo, si no fuera porque no sabemos quienes somos, ni qué queremos, ni adonde vamos.
El drama es ese: no sabemos ni qué somos ni quienes somos.
En el momento en que una persona empieza (y no siempre sucede en la vida) a darse cuenta de que todo esto nos es más que un entretenimiento (sufrido o disfrutado, pero doloroso por irreal al fin y al cabo). Entonces la luz interna, pura y radiante, empieza a crear coherencia y es ahí donde empezamos a cambiar nuestra relación con la realidad.
No somos nosotros mismos hasta que comprendemos nuestra naturaleza y la honramos. Y ahí es cuando se abre el cielo.
Cuando comprendemos que somos seres trascendentes y trascendidos, en lugar de sentirnos como seres descendidos (y en eso tiene la culpa las religiones y la cultura). Comenzamos a disfrutar de la vida porque nos desapegamos de ella.
Muchas veces me ha venido a la mente esa frase: Sólo puedes ganar si estás dispuesto a perderlo todo.
Pero si sabemos lo que somos, no hay nada que podamos perder, salvo nuestros miedos y apegos. Sólo esa maldita sensación y querencia al control, que más que ficticio, es irreal.
Que se lo cuenten a los 6000 que murieron en las torres gemelas, seguro que más de uno se sentía seguro y con el control de su vida. Que se lo digan a los que mueren atropellados, a los que les detectan un bultito y acaban torturándolos tras varias operaciones y una quimioterapia monstruosa. Que se lo digan a las víctimas.
El control, como la seguridad no existe, pero si dejamos que nuestra mente divague con lo que se podría hacer, ahí es cuando cedemos todo nuestro poder y nos perdemos.
Ser libre no significa mariposear entre las opciones posibles, significa ser consciente y coherente con lo que se escoge.
Ser libre es vivir en la realidad verdadera, aún sabiendo que no es más que una proyección sobre una nube de humo.
No es fácil, pero está al alcance de todos, sólo si dejas todo puedes conseguir todo. Está en la punta de tus dedos, está delante de tus ojos, sólo depende de una decisión: ser conscientemente consciente.
Sed felices.
11.09.09
nuestro primer tipi, un espacio diferente, toda una experiencia
Hoy hemos estado en la finca Unamente y Samuel y Vicky nos han instalado nuestro primer tipi. La instalación ha sido sencilla y fácil, claro que la ha realizado un experto, Samuel de TipiWakan.es
La verdad es que aunque es un tipi pequeño (unos 4 metros y medio de diámetro, no creo que llegue a 5) es muy espacioso. A partir de ahora nos permitirá estar algo más cómodos en la finca mientras vamos a trabajar o realizar cursos bajo cubierto.
El día ha sido fabuloso, con un tiempo buenísimo, algo ventoso y frío, pero a resguardo, y con el sol tan delicioso, ha sido un privilegio volver a la finca y disfrutar del otoño atrasado. Comer escaramujo y darles un paseo a Dayan (Hampal Kaur), Marco y a Jose, por el arroyo, está preciosa la finca y la estamos disfrutando mucho.
El tener, pendiente, altura, vistas, río, manantial, chopera, y muchos árboles hace que sea mágica. Os pongo algunas fotos de la zona noble donde hemos instalado el tipi.


