03.15.08
La guerra es ahora lo que el sexo a la era victoriana
No me malinterpreten. Acabo de leer un artículo de Alberto Piris en La Estrella Digital donde recuerda que el teniente coronel, William J. Astore repara en un pensamiento interesante:
“Para el mundo académico y de progreso, la guerra es hoy lo que el sexo fue para la sociedad victoriana, pues lleva consigo emociones que no puede sentir la gente ‘bien’ y acciones que éstos no pueden nunca realizar”.
Y no es en absoluto descabellado. En la era Victoriana, las personas tenían un montón de emociones, sensaciones y deseos que, (como ahora) las supuestamente rígidas moral y costumbres no permitían investigar, hacer o declarar, hoy eso está superado. Si alguien te gusta, nadie se va a extrañar si te lo llevas al huerto, sin embargo eso antes era impensable.
De igual modo, ahora hay una especie de aureola alrrededor de la guerra, de forma que es un tema intocable, y sin embargo para las ferreas moral y costumbres actuales es la propia guerra la única forma de obtener una serie de sensaciones que ahora por lo general están consideradas como algo del pasado y prohibidas.
Es una interesante reflexión sobre el origen del militarismo de USA y quizá debería hacernos pensar sobre nuestra relación con la Guerra. Ya que por lo general en el ultimo siglo Europa ha dejado que le hagan la guerra otros (América y los aliados) pero los que es el centro de Europa y Francia especialmente no se han consentido estar en guerra o mantener una actividad ni siquiera suficiente para ser autosuficiente. Obviamente esto no es aplicable a Alemania!
Sin embargo Francia, mantiene muchas de las guerras de África, o sostienes a grupos opositores y hasta guerrillas que no le van a ala zaga a los tiranos contra los que luchan.
El problema es eso de “dejarse hacer” por el lado formal, y sin embargo en la patio trasero ser activo y brutal.
Eso me lleva a pensar en como los thriller psicologicos de asesinatos en serie proliferan en nuestra sociedad neovictoriana respecto a la guerra y neopagana con respecto al sexo. Una mezcla de cinismo, hipocresía y cobardía interesantemente dosificada por los mass media.
Carol escribio,
Marzo 15, 2008 en 10:40 pm
Jamás había pensado en la “invisibilidad” como tal, pero ahora que reparo en ello veo que siempre la ha habido– y la hay. Es esa zona “oculta” de las ventanas en psicología. Es el mentirnos a nosotros mismos diciendo que el hijo no nos engaña, que ha tenido un poco de mala suerte… que el “compañero” no ha querido decir lo que oímos, que se expresó mal, y que el gobernante no ha mentido.
Se llama, en definitiva COBARDÍA. Síndrome de avestruz. Solo se cura dando la cara, aunque se la partan a uno, afrontando la verdad y dejándonos de excusas.
.