01.30.08
Dios, me olvidé de ti, pero al final te encontré, en mí.
Me puse a buscar a Dios y lo encontré.
Busqué a Dios en el caos, y lo encontré,
pero en el propio caos lo perdí.
Busqué en el orden y lo encontré,
pero en esa rigidez lo perdí.
Busqué a Dios en la comida y lo encontré,
pero me indigesté.
Busqué a Dios en la bebida, y lo encontré,
pero en la borrachera de Dios me olvidé.
Busqué a Dios en el sexo, y lo encontré,
pero al final, me agoté.
Busqué a Dios en los amigos y lo encontré,
hasta que les fallé.
Busqué a Dios en mi familia y lo encontré,
hasta que con ellos me peleé.
Busqué a Dios en mi comunidad y lo encontré,
hasta que en sus fallos me fijé.
Busqué a Dios en el mundo, y en la sonrisa de los niños lo encontré,
pero viendo las noticias de ti, Dios, me olvidé.
Dios, te busqué en todo el mundo y en todo te encontré,
pero no supe mantenerte en mi.
Perdido vagué hasta darme cuenta de que habitaste siempre en mi.
Desde entonces ya no te busqué más.
Sólo aprendí a verte en todo y en todos mis hermanos,
y en todo lo que existe.
Y siempre fui feliz.
Domingo escribió,
Enero 30, 2008 a 2:31 pm
Y cuanto tiempo pasamos vagando, buscando, hasta darnos cuenta que efectivamente siempre estuviste ahi!! no te supe ver. Quizá la vida consista en eso, ese aprendizaje tan duro a veces y tan ciego otras.
Domingo. Un abrazo
kalamardo escribió,
Mayo 17, 2008 a 9:45 pm
A mí me ocurrió lo mismo, pero no buscaba eso, si no que me dí cuenta de que dentro de mí estaba yo mismo: yo creo y destruyo mis propios universos interiores, yo doy forma a esos mundos, yo soy mi propio dios.
El resto no tiene sentido, no le déis más vueltas, todo es producto de vuestra imaginación.
devta singh escribió,
Mayo 27, 2008 a 10:35 am
Kalamardo, pero lo que dices y lo que digo yo es lo mismo!
No hay nada fuera, todo está dentro, Nosotros mismos somos Dios en acción.
Pensar en Dios como un agente externo no es sólo un anacronismo sino algo pueril. Nosotros somos uno con todo, y con todos. No existe la separación, es ficticia.