09.29.07
La muerte como sanación
Desde que empezamos a estudiar sistemas de sanación, hemos tenido presente que la muerte del paciente es una de las posibilidades para que la sanación suceda.
Con el punto de vista de un vivo, la muerte es el fin, pero a menudo, para un paciente grave, es un paso que le permite salir del sufrimiento de la enfermedad y continuar su evolución.
Ultimamente nos está sucediendo que sanamos a pacientes que mueren rápidamente. Y no deja de ser un sin sabor, pero nos tranquiliza saber que el proceso se acelera y el paciente se cura (cambia el estado).
Comprendo que para alguien puramente materialista y mecanicista esto pueda ser una derrota, pero no lo es, es un cambio de estado, es un seguir adelante, dejando un estadio de dolor y sufrimiento y continuar en otro entorno con otras posibilidades.
El problema es que con estos pacientes las situaciones familiares y del entorno se tensan emocionalmente y después de la lucha, llega el vacÃo.
Hace un tiempo sucedió con nuestra gata, tuvo un tumor en el hueso de la mandÃbula y eso poco a poco le impedÃa beber, comer y hasta respirar. La sanación no hizo sino acelerar el proceso, al final tuvimos que sacrificarla, y con todo el dolor, y a pesar de eso, lo hicimos para liberarla del sufrimiento.
Después nos llegó una adorable familia con una hija que necesitaba ser intervenida del corazón, después de una larga historia de problemas. Era un verdero ángel, a sus 20 años. La operación fue un éxito, pero no consiguieron reanimarla.
Finalmente nos llamó el otro dÃa una ex-paciente para que sanaramos a su sobrina Ana de cinco años. Los médicos querÃan amputarle ambas piernas y ambos brazos. Murió ayer al medio dÃa.
Este tipo de sanaciones, la mayorÃa realizadas a distancia, sin contacto con el paciente, dan mucha paz y reconfortan al paciente (y a los familiares presentes) asà como al sanador, pero a menudo, uno no sabe que decir, porque una cosa es qué sientes y otra qué sucede.
Oh Ser infinito, guÃanos para que encontremos nuestro camino y lo recorramos con dignidad y corrección. Ayúdanos a no perjudicar a nuestros semejantes y a ayudarles en la medida de nuestras posibilidades.
Ten compasión de las victimas, los enfermos y los niños y todos los desvalidos. Permite que tu paz y tu sabidurÃa llegue a todos nosotros.
Ayúdanos a reconocerte en todo y en todos.
Sat Nam

