07.09.07
El habitante
Desde que la humanidad a tendido a congregarse en núcleos de población cada vez más grandes, ha surgido el término “ciudad” en sus distintas variantes (urbe, burgo), las grandes ciudades de antes, son equivalentes a lo que ahora consideramos pueblitos. Conjuntamente surgió el término ciudadano, con sus distintas variantes, como burgués.
La cuestión es que las ciudades no son autosuficientes, necesitan ingresos del exterior (agua, comida, personas, materias primas) para funcionar, y producen muchos más desechos de los que se pueden absorber en la propia ciudad, siendo netas exportadoras de basura, residuos, contaminación, etc.
Entonces el problema resulta ser que las aglomeraciones urbanas (cuando el tamaño aumenta, el problema aumenta exponencialmente), acaban depredando a sus territorios adyacentes. Y con el descubrimiento de los nuevos territorios (África, América y el lejano oriente) ese modelo de depredación se ve reforzado y expandido.
Ahora hemos cubierto la práctica totalidad del territorio habitable (todavía hay desiertos y paramos helados no habitados). Con con el aumento de la población, nuestra capacidad de destrucción y sometimiento del entorno llega a su limite en expansión, con lo que comienza a subir en intensidad.
No es posible vivir dentro del sistema y no ser co-responsable de la destrucción que causa el mismo. Así que sólo hay dos alternativas: vivir fuera del sistema, o cambiarlo. Para la segunda opción el sistema ya se ha dotado de suficientes medidas de seguridad como par impedir que suceda fácilmente. Para la primera, simplemente no existes.
El habitante, es el que está en un hábitat determinado y lo vive, nosotros hemos creado hábitats artificiales y lo estamos pagando.
¿Es importante para el ser humano vivir en medio de este caos y desorden que hemos generado?
¿Podemos realmente cambiarlo? ¿Hará falta que suceda un cataclismo para que todo cambie?
Soy partidario de la última opción. La humanidad, con todo lo bueno que tiene, no ha hecho sino empeorar a mediad que ha crecido. Ser civilizado está bien es hermoso, el problema es que casi siempre acaba resultando ser a costa de otros, y ese el el problema.
No creo que el capitalismo sea capaz de auto-regularse, porque al depender de individuos inmaduros siempre tenderá a crecer.
Así que hemos llegado a la gran encrucijada de la humanidad, o crece (madura) o perece. Crecer implica tomar responsabilidad de todos sus actos y consecuencias y dejar de ignorar el medio (el medio ambiente, el medio espiritual, la naturaleza humana, los ciclos biológicos y la interconexión de todo lo que existe).
Hay mucho donde elegir. Ya hemos activado la bomba del cambio climático, por otra parte podemos llamas a un asteroide del tamaño adecuado. Nunca descartamos que las placas tectónicas bailen un rock and roll o que simplemente suceda una glaciación.
Ha habido muchas más civilizaciones anteriores a la nuestra, y muchas de ellas mucho más poderosas, y todas han desaparecido, unas perecidas, y otras disueltas. ¿Otra vez queremos seguir el mismo ciclo? Despierta, solo hay una vida, y ni siquiera la vives como quieres, despierta!
Luego me dirá Raimunda que soy facha, francamente no me veo en ese rol. De todo tiene que haber.