06.28.07

La derecha, la guerra y otros fantasmas

Publicado en Uncategorized en 5:13 pm por devta singh

Ya he cosechado dos respuestas a mis mensajes, en los que se me tilda de derechas o de facha.
El más extremo decía: “eres el primer yogui facha”.
Bueno, no me conocen, supongo, yo pienso, ni tan yogui, ni tan facha, y seguro que no el primero!

Pero lo que me ha interesado del tema es que la gente que me critica sólo lo hace cuando sale uno de los dos temas siguientes (o los dos): Críticas a ZP, actual presidente de España, o la guerra, y las bajas españolas en la guerra.

Eso me lleva a pensar (aunque todavía no tengo una muestra significativa), los que se creen de izquierdas respiran por la herida de la guerra, y la asocian a la derecha. Es como si sólo la derecha (mala, mala) hubiese enviado personas a morir injustamente.

Sin embargo hay muchas guerras sucediendo al mismo tiempo en el mundo, y en algunas de ellas (la mayoría) los americanos -el demonio derechón por excelencia- no participa ni pincha ni corta.

Por ejemplo la situación de Sahara y el Frente Polisario.

¿Que pasa con las guerras que ha montado o mantiene la izquierda? ¿Que pasa con Angola? y que va a pasar en Venezuela dentro de poco? ¿Qué pasa en Costa de Marfil? ¿Que ha pasado en Liberia? ¿Qué pasa en Sudán?

Yo creo que las guerras las crean y mantienen una serie de personas que tienen intereses determinados, y casualmente esas personas son de derechas o de izquierdas según el tiempo cambia y exigen las circunstancias. No creo que la gente de derechas sea más beligerante que la de izquierdas. Lo que si creo es que hay una serie de clichés establecidos que nos ciegan y nos impelen a tomar posición, a radicalizarnos. Casualmente esas personas nunca mueren en sus guerras, al igual que los políticos nunca llevan a sus hijos a escuelas públicas. ¿Cosas del sistema?
No creo que sea justo que muera nadie en una guerra, pero nadie, ni soldados ni civiles. Como tampoco creo que sea justo que haya personas que mueren de obesidad (enfermedades coronarias, hepatitis, cánceres generados por vidas hiper calóricas, cirrosis) ni que otras mueran de hambre o de pena.

La cuestión es ¿Cómo podemos cambiar nosotros para ser más justos? ¿Y cómo ese cambio puede revertir en una mejora real del mundo? ¿De que sirve ser de derechas o de izquierdas en un mundo que se hunde y que ya no funciona como antes?

Debemos comprender (con una mente amplia y sin prejuicios) cómo funciona el mundo, y luego, ponernos a la faena. No voy a detallar lo que hago para mejorar el mundo, pero todos los días lo intento, y creeme, va funcionando.

Ánimo, si todos conseguimos mejorar, inevitablemente el mundo lo hará (con nosotros dentro, probablemente).

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