09.26.06
La banda photón
Para los que conozcan algo de los ciclos del tiempo narrados por los orientales, les sonarán las eras. Vivimos inmersos en ciclos dentro de otros ciclos y su descripción es muy precisa gracias a los innumerables sistemas que se basan en ellos: Feng-Shui, Astrología y distintos tipos de Numerología, entre otros.
Unos de esos ciclos es el de traslación de nuestro sistema solar alrededor del centro galáctico, unos 26000 años, que nos dan las 12 eras o ciclos menores de cuyos nombres destacan por proximidad, Piscis y Acuario.
Se supone que estamos en la transición de Piscis a Acuario, ese cambio de era geométricamente está representado por el paso del sistema solar a través de la Linea Bond o banda fotón, que es la linea que idealmente separa ambos sectores.
Como es lógico, tratándose de galaxias y sistemas solares, no hay una definición milimétrica de la misma, sino que es una zona de transición. Al atravesar esa zona, estamos al mismo tiempo realizando un viaje energético entre los paradigmas e ideas del viejo tiempo al nuevo. Los mayas lo llamaron el fin del tiempo.
En la Era de Piscis el poder lo daba la información, el que tenía la información tenía el poder. En la Era de Acuario, la información será (es) ubicua, y el valor no estará en la información sino en la integridad personal.
Para empezar dicha integridad se manifiesta como la capacidad de autosostenerse, y mantenerse a pesar de las tormentas de información que nos van a saturar. Hemos de desarrollar nuestra intuicdión y autopercepción. Algo que Yogui Bhajan llamó el sistema auto-sensorial .
Mientras los arquetipos y decorados de la vieja era caen (todo va a desaparecer tal como lo conocemos), vemos como los actores se afanan por mantener su interpretación.
El amor va a recuperar su lugar en los corazones y en las mentes, sólo la vista del otro desde la compasión y el amor nos permitirá superar la avalancha de ideas de separación (critica, nacionalismos, regionalismo, y todos los ismos).
Sólo tomar lo que une y dejar lo que separa nos ayudará a mantener el tipo y ver acabar la función.
Toma lo que une y deja lo que separa, en caso de duda puedes preguntarte: ¿Esto me acerca a Dios? (teniendo en cuenta que Dios no está en ningún lugar, porque está en todo, incluido el enemigo.)
El resto es historia, ha sucedido muchas veces, está sucediendo de nuevo y volverá a suceder de nuevo. Mientras en nuestra escala infinitesimal no comprendemos el proceso, pero si lo experimentamos. Sólo la actitud correcta permite disfrutar de la película. Ah y no se olviden de hemoal, quizá lo necesiten, porque nada va a ser igual… y la pelicula se nos antoja larga.
metsuke escribio,
Octubre 25, 2006 en 7:34 pm
amén
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