02.20.06
La grandeza de las pequeñas cosas
A menudo me sorprendo pensando en detalles que hacen que la vida valga la pena.
No vivimos en una época que premie el detallismo, la perfección ni la paciencia. Pero me doy cuenta muy a menudo de que la forma en la que hacemos las cosas (incluso, y sobretodo las pequeñas cosas) es tanta o más que las cosas que hacemos en sí mismas.
No se trata de ser héroes ni de lograr records históricos (histriónicos más bien, a menudo). Sino de ser nosotros mismos y tener una vida pacífica y llena de logros en nuestras pequeñas cosas. Mejorar, en todos los aspectos, lograr la paz y la armonía. Ser nuestra verdadera esencia y desembarazarnos de adornos y máscaras.
No es importante lo que nos sucede, sino que hacemos con lo que nos sucede. Aquel que no se deja vencer, y que sin embargo después de un día agotador se dice para sí mismo: Wahe Gurú, es el que vence.
Aspirante a domador escribio,
Febrero 21, 2006 en 3:06 pm
Difícil orientación en un mundo de competencia desgarrada y alocada. Pararse y respirar, tomando conciencia de “estar”, ya me parece bastante logro. Efectivamente, creo contigo que en las pequeñas cosas, en el grano de mostaza, está la Puerta.