01.26.06

El valle y la nube de humo

Publicado en Uncategorized en 10:31 pm por devta singh

Volviendo de uno de nuestros maratonianos fines de semana, casi llegando a Casa, encontramos lo que parecía ser un coche incendiado. Desde la distancia se apreciaba una enorme nube de humo blanco que salía de un coche. A pesar de ser blanco el humo me pareció que podría estar incendiado, o al menos el motor. El caso es que estoy más sensibilizado desde los ultimos dos sustos que me llevé con dos respectivos calentones motor, con sus respectivas nubes de vapor de agua.

Bueno, al grano, paré delante del coche y salí con la intención de llevar el extintor en la mano pero no, estaba en el maletero. Abrir el maletero buscar el extintor (maletero lleno), y finalmente con el chaleco reflectante en una mano y el extintor en otra mano, acercarme al conductor del coche que había huido y se había alejado.

El pobre hombre pensaba que iba a estallar! y de hecho tenía mucho miedo de acercarse al coche (su coche). Al acercarnos, se oía que el motor estaba a tope y el humo era humo de la carburación, con mucho aceite quemado (se me aparecía la imagen de una churrería en la cabeza). El dueño temía una explosión inminente, así que le tomé la llave y entré en la cabina. Introduje la llave y la giré para detener el motor, pero no hizo caso, lo hice de nuevo y dejé que se encendieran las luces del panel de control, arranqué (es un decir porque el motor estaba a pleno rendimiento) y luego giré la llave para apagar el motor y escuche como el motor comenzó a decelerar hasta detenerse.

Dejó de salir humo blanco y la churrería de mi mente se convirtió en un valle ahumado. Mi antiguo exvalle casualmente y digo antiguo exvalle porque estuvimos cerca de vivir allí, aunque luego las circunstancias cambiaron.

Lo que me impactó de la historia, aparte de que el motor siguiera en marcha habiendo quitado la llave del contacto, fue que el hombre pensara que iba a explotar, a tal punto de abandonar su coche (supongo que era suyo) con el equipaje dentro y sin intentar otras cosas para evitar la catástrofe.

Además sonaba a Diesel, el gasoil no explota. Pero imagino que el no lo sabía, al igual que el no pensaba que aunque el motor estuviera ardiendo, el depósito estaba detrás, en el lateral. Pero todo esto no lo ves cuando el miedo te ciega.

Ya lo decían las hermanas Benegeserit: “El miedo mata la mente”.

La consecuencia de todo es que el valle quedó inundado por una enorme nube de humo de gasoil quemado. Pobre valle y pobre planeta…

Nos queda el consuelo de que estamos ¿evolucionando?

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