Hola de nuevo.
Han sido unas Navidades interesantes. Ocupadas, pero en lo general con la calma suficiente para reflexionar.
He visto tantos circos dentro del gran circo de la vida, y he hablado con tantas personas sobre sus dramas y circunstancias personales, y he leido algunos artÃculos y oido algo de radio, y lo que observé siempre es que cada cual estaba totalmente embebido en sus circunstancias y entorno. Para cada uno de nosotros, percibimos las ondas de nuestro entorno y las procesamos como un gran drama. A veces un drama feliz, a veces infeliz, pero siempre dramático, apasionado.
Sin embargo con la distancia que da el tiempo y el poder alejarse de los propios problemas, vemos que su dimensión real es pequeña, infima, si los ponemos en relación con el conflicto global, con la realidad ultima del ser humano.
Pero siendo pequeño y ridÃculo nuestro drama particular, lo miserables es que no reconozcamos nuestro verdadero problema: la separación de nosotros mismos. Seguimos ausentes de nuestro tiempo y de nuestro pensamiento. Usamos nuestros pequeños dramas personales, para mantenernos ocupados con nuestras piruetas mentales.
Mientras en nuestras pequeñeces seguimos encogiéndonos y separandonos de nuestra verdadera naturaleza. Los polÃticos y otros vendedores de humo; Los medios, los exaltados, los alborotadores, vamos, en esencia los lÃderes de nuestra actual sociedad. Todos ellos utilizan esa separación para exacerbarla. Nos polarizan dando argumentos convincentes y caemos como moscas quedando atrapados en una cinta de absurda realidad.
Para unos es la polÃtica, para otros debates técnicos, artÃsticos, morales, cientÃficos, personales. Pero para todos es algo que nos saca del centro, que nos roba el razonamiento y nos lanza contra un extremo da igual el que sea. Siempre hay algo en lo que podemos discrepar: En la reforma del estado, en la necesidad de salvar el medioambiente, en la crisis economica larvada, en el consumismo y su efecto en la educación y la economÃa, la crisis del madrid, la realidad sobre las capturas “cientÃficas” de las ballenas en Japón y Noruega, por la dieta vegetariana, por la necesidad o no de matar animales, por el cultivo biológico, por el uso de vacunas, por los estilos de música…
Siempre hay algo por lo que nos pillan, nos polarizan y capturan y se acabó…
¿Cuando pondremos la atención sobre lo que realmente la tiene? O más bien -y lo que es peor a estas alturas- ¿Qué tiene realmente importancia?
Espero que todos podamos encontrar nuestro centro y desarrollarnos porque sino…
…A los dinosaurios me remito.
Un abrazo y feliz año (que ridicula forma de medir y etiquetar el tiempo).