11.18.05

Salud y auto - responsabilidad

Publicado en Uncategorized en 1:17 pm por devta singh

Bueno, no pensaba yo que mis dientes me iban a dar una lección tan grande.

A mi edad intermedia en la que no soy nada definido, para los niños soy un señor, para las niñas soy un barbudo, para mis padres soy un joven maduro, y para mis vecinos alguien raro y responsable, y para mi… soy yo, pero en algún lugar de mi vida se ha quedado eso de “cuando sea mayor…”.

Mis dientes acabaron por llevarme al regazo de una otontóloga joven y prometedora en formación, en una clínica franquiciada como cualquier otra.

El primer día, fue un simple empaste, pero el segundo día, una endodoncia, que es básicamente vaciar y rellenar el diente de resina.

El caso es que tomé conciencia de la responsabilidad sobre los actos y las omisiones que uno comete en su vida.

La cosa no fue a más, y (aunque sigo cayendo en su calido regazo) se quedó en una simple relación profesional. Al día siguiente (hoy), me volví a encontrar al Jipy, el pobre, (Jose, para los amigos) volvió a pedirme dinero con la eficacia con la que me ha esquilmado durante todo el verano, sin tener éxito. La parte importante de su actual argumento es que estaba muy nervioso porque le iban a poner a juicio, y por lo tanto estaba ante una violación de la libertad condicional, y lo enchironarían (ir a la cárcel), por cuatro, más siete más los años de condena por su nuevo delito.

Jose que es en sí mismo un personaje, no dejaba de decir cosas, hasta que le pregunté, porqué le habían puesto la denuncia, y me dijo que había pegado a una persona. Bien, al parecer había hecho una pieza (es un buen artesano) para alguien que se negaba a pagarle, por lo que se había puesto nervioso y le había pegado.

El caso es que sus nerviós le llevaron a una agresión, por la que ahora era denunciado. Ese mismo día le compré unas piezas de orfebrería barata muy bonitas que había hecho (o quien sabe de dónde salían) con óxidos y estaño o plata, y algunas piedritas semipreciosas de plástico. Yo le dije que debía asumir la consecuencia de sus actos y afrontar su karma (Le pegas -> Te denuncia). Algo tan simple como Si_no_cuidas_tu_boca -> La_dentista_te_rejonea.

Al día siguiente vino para traerme una pieza que me tiene prometida desde hace seis meses, sólo que no la trajo, cosas de las pastillas me dije para mis adentros. Pero hablando con el la historia fue girando. El tipo que le denunció, le exigía dinero, a cambio de quitar la denuncia, 400 euros más o menos, aunque luego no eran 400 sino el coste de las medicinas.

Finalmente no hubo agresión física a el sino a su coche y empezó el monólogo a discurrir alrrededor del coste de reparación de la puerta y el capo o la aleta del coche del denunciante.

Conluyendo finalmente que no le había pegado sino que sólo había “estropeado” su coche. Al ver que no me ablandaba, se iba poniendo nervioso y con mucha eficacia me lanzaba frases como: “no me hagas esto”, “no me dejes tirado ahora”, y otras perlas contra las que afortunadamente ya estoy vacunado por la propia experiencia de creer y caer en ellas.

El pobre desgraciado, acabó hablando de que si no conseguía el dinero, acabaría desenterrando las pistolas y pegaría tiros a todo el mundo.

En fin, dejando aparte su obvia disensión con la realidad, su incoherencia y las distintas historias que puedan haber fabricado su situación, lo cierto es que el Jipy, se estaba enfrentando a su Karma. Tenía que hacerse cargo del resultado de sus acciones y buscaba desesperadamente una salida.

Muchas veces había picado yo como un idiota en sus reclamos pero ahora veía su problema, no era capaz de hacerse responsable, y eso mismo era lo que yo había experimentado con mis dientes. Espero que esa experiencia y mis profundos cambios en mis hábitos higienicos me permitan evitar tan agradables regazos en el futuro.

El tiempo y mi voluntad harán el resto.

 

 

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